Filosofía

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Filosofia

El Departamento Didáctico de Filosofía está compuesto por:

Las siguientes materias:

En la Educación Secundaria Obligatoria:

  •  
    • Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. (3º )

    • Educación Ético-Cívica. (4º )

En el Bachillerato:

  •  
    • Filosofía y ciudadanía. (1º )

    • Historia de la Filosofía. (2º )

El siguiente profesorado:

Pedro Valenzuela Ruíz (con la colaboración de profesorado de materias afines en áreas de las ciencias humanas y sociales)

El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía, va por la vida prisionero de los prejuicios que derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país, y de las que se han desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado de su razón. Para este hombre el mundo tiende a hacerse preciso, definido, obvio; los objetos habituales no le suscitan problema alguno, y las posibilidades no familiares son desdeñosamente rechazadas. Desde el momento en que empezamos a filosofar, hallamos, por el contrario, como hemos visto en nuestros primeros capítulos, que aun los objetos más ordinarios conducen a problemas a los cuales sólo podemos dar respuestas muy incompletas. La filosofía, aunque incapaz de decirnos con certeza cuál es la verdadera respuesta a las dudas que suscita, es capaz de sugerir diversas posibilidades que amplían nuestros pensamientos y nos liberan de la tiranía de la costumbre. Así, el disminuir nuestro sentimiento de certeza sobre lo que las cosas son, aumenta en alto grado nuestro conocimiento de lo que pueden ser; rechaza el dogmatismo algo arrogante de los que no se han introducido jamás en la región de la duda liberadora y guarda vivaz nuestro sentido de la admiración, presentando los objetos familiares en un aspecto no familiar”.

(Bertrand Russell: filósofo, matemático, lógico y escritor británico, Premio Nobel de Literatura)

 

¿Para qué sirve la ética?

Para abaratar costes en dinero y sufrimiento en todo aquello que depende de nosotros, e invertirlo en lo que vale la pena, sabiendo priorizar.

Para intentar forjarse un buen carácter, que aumenta la probabilidad de ser felices y justos, al ayudar a estimar los mejores valores y optar por ellos.

Para recordar que los seres humanos necesitamos ser cuidados para sobrevivir y que estamos hechos para cuidar de los cercanos, pero también para recordar que tenemos la capacidad de llegar hasta los lejanos.

Para recordar que es más prudente cooperar que buscar el máximo beneficio individual, caiga quien caiga, buscar aliados más que enemigos. Y que esto vale para las personas, para las organizaciones, para los pueblos y los países.

Para ser protagonista de la propia vida, para construir con otros la vida compartida, sin permitir que nos la hagan. Para realizar un sueño, el de una sociedad sin dominación, en que todos podamos mirarnos a los ojos sin tener que bajarlos para conseguir lo que es nuestro derecho.

Para aprender a degustar lo que es valioso por sí mismo, para estrechar el vínculo con todos aquellos que son dignos de respeto y compasión.

Para construir una sociedad justa con profesionales excelentes (no ciudadanos ni profesionales mediocres).

Para ayudar a construir una democracia más auténtica, que sea gobierno del pueblo.

Para aprender a apostar por una vida feliz, por una vida buena, que integra como un sobrentendido las exigencias de la justicia y abre el camino a la esperanza.

(Adela Cortina: filósofa española,

Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2007, Premio Nacional de Ensayo 2014)

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